¿Somos
conscientes de cómo influye la sociedad y nuestra situación en nuestra forma de
pensar y de actuar? Creemos que somos libres, que nuestras opiniones y
decisiones se forman de manera totalmente autónoma en nuestra mente, ¿acaso
nada influye en nuestra manera de pensar y de actuar?
Me gustaría
abordar una cuestión relacionada con todos los temas que hemos tratado en clase
y que considero de vital importancia al hablar de libertades sustantivas. Voy a tratar dos temas
como la libertad de pensamiento y la libertad de actuación, entrelazándolos
entre si y relacionándolos con otros aspectos como la influencia social y la situación
de las personas, intentando demostrar mediante argumentos que estas dos últimas
influyen notablemente sobre las libertades básicas de las personas.
En primer
lugar, si nos centramos en la libertad de pensamiento podemos ver que
evoluciona a lo largo de nuestra vida; se podría decir que nacemos “neutras” y
a medida que crecemos en un entorno vamos creando nuestra personalidad y manera
de pensar, por lo que obviamente nuestro pensamiento está influenciado por la
sociedad, sus normas y sus valores; ¿esto reduce entonces nuestra libertad de
pensamiento? Depende de tu entorno. Si vives en un entorno donde todo se
cuestiona, es posible que vayas alcanzando paulatinamente mayores grados de
libertad de pensamiento, si por el contrario naces en un entorno donde todo “viene
dado” y nada es cuestionado, posiblemente te cuestionaras menos las cosas y las
absorberás tal cual. Por ejemplo, si naces en una familia donde la tradición está
muy arraigada y hay unos valores establecidos muy estrictos, será más probable
que no te los cuestiones y que actúes como esas normas implican.
¿Y qué pasa
con la libertad de actuación? Considero que la sociedad en la que vivimos
disminuye nuestra capacidad de actuación. En nuestras sociedades se buscan unas
personas homogéneas, “normales” (entendiendo que todo lo normal, está dentro de
una norma social, y todo lo que esta fuera de ella, es “excluido”). Toda
aquella persona que se salga de la norma (1), será socialmente
castigada; como podemos ver no tenemos libertad de actuación ya que nuestro
entorno nos limita mediante miles de formas. Veamos unos ejemplos; ¿solemos ver
a una pareja homosexual mostrando su cariño en público? Normalmente no, ya que
se exponen a un sinfín de miradas, posibles comentarios o incluso agresiones
por estar fuera de la norma social mayoritaria, ¿por qué miles de adolescentes
se obsesionan con adelgazar? Nadie les obliga a hacerlo, pero la norma social que
se adecua a los cánones de belleza establecidos lo “dicta” así.
Otro elemento
que limita la capacidad de actuación es tu situación; probablemente una persona
con recursos tendrá más opciones para lograr un objetivo determinado que una
persona sin recursos., también personas que sufren una mayor discriminación
como los inmigrantes o las mujeres pueden llegar a tener más dificultades. Una
persona con bajos recursos o que se sitúa en un escalón más bajo de la escala
social parte de un abanico de posibilidades mucho menor y con consecuencias
posiblemente más marcadas. ¿una mujer o un inmigrante tienen acceso diferente
al mercado laboral que un hombre blanco de clase media? ¿ y a la educación?
Como podemos
ver, la libertad de actuación se ve limitada por unos valores y normas sociales
además de la situación de la persona, pero ¿cómo influye eso en la libertad de
pensamiento? ¿Si vemos en nuestro entorno que ciertas acciones o maneras de ser
están socialmente castigadas, tenderemos a rechazarlas también? ¿si tenemos
unas posibilidades de actuación más limitadas que el resto, tenderemos a no visualizarlas
todas? Considero que es complicado y costoso plantearte en tu persona cosas que
no están bien vistas socialmente u opciones a las que nunca has tenido oportunidad
de optar, por lo que mi respuesta a estas dos interrogantes es que posiblemente
sí.
En conclusión; la influencia social y las
normas imperantes afectan negativamente en la libertad de pensamiento,
cuestionarnos todo (nuestra manera de actuar, formas de vida, pensamiento,
costumbres…) ayuda a que liberemos nuestro pensamiento, y como ya sabemos,
alcanzar un pensamiento progresivamente más libre está en nuestras manos. En
cambio nuestra capacidad de actuación se verá mermada e influenciada por la reacción
(aceptación/no aceptación, posible castigo, etc.) del entorno y por las
posibles consecuencias como por el abanico de posibilidades que tenemos para actuar
dada una determinada situación. Al fin y al cabo, somos lo que
hacemos para cambiar lo que somos (Eduardo Galeano)
(1) normas sociales: grupo de normas
socialmente reconocidas, como la moda, la tradición, los usos y costumbres, etc. Su incumplimiento no implica una sanción
institucionalizada, aunque sí algún tipo de recriminación o reproche social.
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