¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde
vamos? ¿Por qué los 8 días de oro de El Corte Inglés duran 14? Ante este vacío
cósmico y metafísico, vamos e inventamos las religiones. O, mejor dicho, nos
las inventan. Y nos joden vivos. Porque vale que el que sienta ese pánico a la
muerte se inventó a un dios, le rece y se flagele todo lo que quiera, siempre,
claro está, que lo haga sin imponernoslo a los demás.
Desde la noche de los tiempos, la religión no
ha hecho más que jodernos. Recuerden la que les cayó a una pareja de indigentes
desnudos por robar una puta manzana. Por si no lo recuerdan yo se lo explico:
los echaron de sus tierras, los condenaron a vagar desvalidos, a avergonzarse
de sus cuerpos, a ganarse el pan con el sudor de la frente, a parir con dolor e
infinidad de putadas más… que si os interesan están escritas a lo largo de la
biblia.
Pero vamos que en todas partes y épocas el
ser humano se aficionó a coger el mismo tipo de habas y frijoles, si no miren en
la antigua Centro América, el pueblo de los Aztecas que ofrecían en sacrificio
a su dios Quetzalcóatl los corazones humanos palpitantes, recién arrancados del
pecho con un rudimentario y romo cuchillo de pedernal a siervos, esclavos,
prisioneros de guerras… si está claro que hoy en día protestamos por gusto.
Todas están diseñadas para hacer sufrir.
Aunque sus acólitos sean los más pacíficos del mundo. El budismo es una de las
más dañinas del mundo. Pasan hambre, frío y para colmo llega Mecano y les
dedica una de las peores canciones nunca escritas hasta el momento.
El Judaísmo. Tres cuartos de ídem. Vamos, que
lo primero que te hacen, al nacer, es cortarte un trozo de polla. Pero bueno,
les merece la pena, porque luego el Rabino les deja ir a darnos cabezazos al
muro de las lamentaciones.
Diluvios universales, plagas, horribles
muertes, mutilaciones, sacrificios humanos, vivir puteado y hambriento en la
creencia de una mejor vida tras la muerte…
-Dios: Quiero que degüelles a tu
hijo.
-Abraham: Pues si Dios lo quiere…
-Hijo: Joder, y otros se quejaran
porque no les compran la Play Station.
Y es que la religión cristina nace cañera
como ella sola, no se escapa ni dios. Puesto que dejó que los romanos
crucificaran a su propio hijo, con eso te lo digo todo. ¿No dan muchas ganas de
apuntarse verdad? Uno de los pilares del cristianismo gira en torno
al concepto de “prójimo”. Es decir, no todo se encierra en sufrir, también se
dedican a hacer sufrir al prójimo, pero de divertirse nada, eh, que eso es pecado.
Bueno los inquisidores, algo de puta madre sí que se lo pasarían, si no, no le
veo explicación a semejante derramamiento de sangre.
Los Musulmanes tampoco es que la gocen,
precisamente. Bueno, lo primero deciros que Ala prohíbe comer cerdo y beber
alcohol… ¿será por eso que siempre andan cabreados? La mala leche contínua desemboca en el
integrismo. Cosa muy malita, por mucho que digan los estudiosos islamitas:
Integrismo bueno, mujer Talibán nunca cáncer de piel, gracias a Burca no exceso
de sol.
Pero igual
yo estoy equivocado ¿eh? Que a lo mejor tiene algo positivo esto de la
religión, si no ¿en quién te ibas a cagar cuando te golpearas el dedo con el
martillo? ¿O a dónde a quién le daría la
gracias Messi cuando mentiara un gol? No
lo sé, ni me importa, pero si algo he aprendido de ellas es que son todas
iguales, te engañan, te roban, se aprovechan de ti y cuando te han exprimido
hasta la última gota de pensamiento libre te sueltan en el campo con el resto
del rebaño. Así que tus verás, yo no te pienso decir en que creer pero te diré
la opción que tomé hace mucho, Ateísmo Radical, y de momento me va muy bien.
Bueno con esto me despido, espero que os hayan gustado estas líneas y si tenéis
algo que decir… rezar, que a lo mejor os escucho.
EGURRE
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