Como todxs hemos podido comprobar, estamos en plena campaña
electoral por las elecciones europeas de este próximo domingo 25 de mayo. Lxs
políticos ponen su mejor cara, nos ofrecen la solución, o desprestigian a lxs
demás en una lucha bipartidista que empezó con Cánovas y Sagasta en la
restauración y todavía no se ha terminado. Otros partidos minoritarios piden el
voto para, como dijo Evaristo en un video hace poco “joder a lxs de siempre”
(quiero recordar que hace unos añitos hizo una canción sobre su odio hacia los
partidos)… pero, ¿qué son las elecciones europeas? ¿Para qué nos piden
realmente el voto todos esos partidos?
España entró en la Unión Europea en 1986, gracias a esa
inclusión, los países delegan ciertas decisiones políticas al Parlamento
Europeo (a donde irán aquellos “representantes” que logren más votos) donde decidirán
no sobre un país, sino sobre la unión de los países que la integran y sobre el
resto de países del mundo.
Como resultado de estas decisiones políticas adoptadas
podemos encontrarnos con varios conflictos actuales, como por ejemplo lo que
está ocurriendo ahora mismo en el caso de Ucrania.
La Unión Europea, junto a EEUU, son dos organizaciones
criminales que están recibiendo leña para su fuego por parte de todos estos
partidos y todos los votos que caerán el domingo a las urnas. Las decisiones
políticas que allí se toman no son más que estrategias crueles contra otros
países por sus propios intereses económicos y políticos.
Ahora vamos entonces a la segunda pregunta, ¿Por qué si esta
organización hace esas cosas los partidos, tan buenos que nos los pintan, nos
piden su voto?
Estamos hablando, como no, de financiación: los partidos
tienen cuatro vías para obtener ingresos por parte del Estado; gastos de
representación y funcionamiento (subvenciones que se conceden para el
funcionamiento del partido donde entrarían los desplazamientos, comidas, etc.),
subvenciones indirectas a través de fundaciones y otros organismos que están
ligados a los partidos políticos, los gastos electorales y las subvenciones directas.
Estas dos últimas son las que nos interesan ahora, ya que se
otorgan dependiendo de los resultados electorales, esto es, varían en función
de la representatividad que ha obtenido cada partido en las elecciones
políticas.
Esa es la razón por la que nos piden el voto y nos meten en
la cabeza que la abstención es un grave error que nos hará ser responsables de
que vuelva a salir el partido que nos ha estado jodiendo durante cuatro años.
Los partidos no buscan satisfacer el interés colectivo, lo que buscan es poder
financiarse y seguir lxs políticxs viviendo de esas subvenciones estatales que,
por cierto, son astronómicas (desde 1996 hasta el 2005 recibieron un global de
2963,86 millones de euros de financiación pública, excluyendo los sueldos de
cada politicx por el ejercicio de sus funciones de representación).
A parte de todo esto (que me parecen ya razones suficientes
para no ir a votar este domingo), el voto en este sistema político no democrático,
como bien sabemos que es el que tenemos, no expresa soberanía popular, sino que
sirve para legitimar el poder establecido.
Por todo esto, propongo una abstención activa, las cosas no
van a cambiar por medio de las instituciones, sino en la calle. Las
instituciones no son la solución, sino el problema y mientras sigamos
legitimándolas no haremos más que seguir manteniendo este sistema de partidos
en el que tendremos voto, pero no hay voz
GORRIBELTZ
Evidentemente la lucha en las calles es mucho más importante, pero conviene también luchar en las instituciones, hay varias organizaciones que ya saben, sabemos desde hace años que la Unión Europea, es una unión para competir por intereses capitalistas, por eso queremos otra UE, una unión de intereses sociales, paz, solidaridad, cooperación, feminismo, derechos humanos para todas... esa UE es la que queremos muchas, y que no tiene nada que ver con la UE de ahora, la asesina, la genocida, la que antepone los intereses de la banca y el capital al de las personas trabajadoras y al de los pueblos de la periferia y de otras zonas del mundo. Por eso yo animo a votar a esas fuerzas políticas que plantean otra salida (EH BILDU e Izquierda-Ezkerra y poco más)
ResponderEliminarAupa. Respeto tu opinión pero no comparto la reflexión de que "quien vota legitima". Quien vota participa, incide, forma parte del resultado si quieres, pero tiene por qué legitimar. Es como decir que el que no vota no tiene derecho a quejarse del resultado, seguro que tampoco estarás de acuerdo con eso.
ResponderEliminarEn mi opinión hay otras abstenciones que en este momento ayudan más a cambiar las cosas, que hacen más daño al poder y que posiblemente no las hagamos, como abstenerse de consumir algunos productos de empresas multinacionales (tanto marcas de comida como de ropa), o de ver ciertos programas en TV...
Yo sólo me abstendría si realmente todas las opciones que hay en las elecciones fuesen iguales y todas apoyasen a la actual UE y como creo que no es el caso, que hay gente que discrepa y como veo que al poder le da igual que haya una abstención enorme (no EEUU la inmensa mayoría no suele votar y sin emabrgo les da igual, basta con que unos pocos lo hagan), yo sí que votaré, pero a quienes defienden unas ideas diferentes a las de la actual UE y sabiendo que para cambiar las cosas no sólo hace falta eso, que la movilización de la gente es bastante más importante.
Es como decir que no vas a ir a una manifestación, por que está controlada y entra dentro del sistema actual y por que esa mani no cambiará nada de la noche a la mañana. Peor sería no ir.